01 octubre 2019

EL UNICORNIO QUE NUNCA EXISTIÓ - Colegiata San Isidoro de León-



Que el hombre es reacio al cambio y dejándose influir por la primera información que recibe suele equivocarse constantemente sin apenas percibirse de ello, es una lamentable pero indiscutible verdad.

¿Cuántas veces, por poner un ejemplo, nos han contado algo malicioso de alguien y, por credulidad fácil, damos por buena e inamovible esa primera versión arraigando y promoviendo el prejuicio? 

Y no solo eso. Si tras ello alguien intenta aportar una versión contraria o alternativa, se rechaza ferozmente puesto que percibir la verdad nos hace ser conscientes de nuestra idiotez, algo que nuestro ego no está dispuesto a permitir. 

Esta reflexión ha surgido a raíz de un interesante estudio que por casualidad llegó a nuestras manos: "Unicornium-Monoceros- Rhinoceros-Cerue-Orix: vaguedades de un historiador del arte idiota frente a la imagen románica (1)" Vaguedades que su autor, el profesor Moráis Morán, hace incidir directamente sobre la talla de un capitel románico ubicado en el Panteón de Reyes de la Colegiata de San Isidoro de León


Foto que ilustra del estudio mencionado

El profesor, en palabras de Fernando Campón (2) -que cuestiona nuestro "devenir idiota" al querer comprender obras de arte que transgreden la razón-, remarca, haciendo gala de un sutil sentido del humor, ese devenir idiota del investigador contemporáneo ante la aparente irracionalidad del capitel mencionado. 

Georges Gaillard, especialista en escultura y arquitectura románica fue quien en 1938 dejó escrita por primera vez la lectura descriptiva de dicha talla: "una escena compleja y que se hace extraña, un personaje cabalgando un unicornio de cuya garganta sale un delfín, con la cabeza cogida y examinada por un segundo personaje, enfrentado al otro"  

Décadas más tarde, en 1990, Marcel Durliat, profesor de la Universidad de Toulouse y autor de varios libros de arte románico, reiteró una descripción similar: "formando una escena extraña, y hasta el momento inexplicable, podemos ver a un personaje cabalgando un unicornio que engulle un pez cuya cabeza es sostenida y examinada por otro personaje"

Seguidamente se menciona en el trabajo una larga lista de profesores y estudios especulativos sobre el significado de dicha escena donde el factor común es la incomprensión de dicha labra y donde los circunloquios giran alrededor del unicornio, de lo que vomita o saca por la boca, si es pez, foca o delfín y la falta de coherencia de la interacción con los otros personajes esculpidos. 


Foto: Fredinandus

Tras ello, la mayoría de los profesores de este estudio, apuntan que a la luz del Physiologus este unicornio carece de muchos de los atributos que le son propios, aunque, curiosamente, no parecen tener duda en identificarlo: "Prácticamente la totalidad de los investigadores que aludieron a esta iconografía identificaron el cuadrúpedo como un unicornio, basándose en la presencia del prominente y único cuerno que surge de su frente."

Percibimos también que, las vaguedades de este estudio ya sea sobre posibles personajes bíblicos transferidos hacia las figuras del capitel, búsqueda de leyendas locales sobre la capacidad purificadora de este ser fabuloso o los análisis comparativos de animales de uno o dos cuernos entre tallas de otros templos tienen, su punto de fuga, en aceptar a ese animal como "unicornio".


Tan asumida está la idea que incluso en la copia del capitel que se realizó en 1961 ubicada actualmente en el claustro, el tallista quiso rectificar y adecuar en su obra el aspecto convencional del unicornio, centrando y reduciendo de forma considerable su enorme cuerno, cambiando los incisivos puntiagudos típicos de los carnívoros por los lisos y uniformes del equino herbívoro y perdiendo, sin ser consciente de ello, el significado de la imagen.

Foto: Monestirs.cat

Así pues, la primera identificación que se hizo de esta figura ha sido indiscutiblemente tomada como válida, influenciando todos los estudios posteriores y ocasionando, ante su interpretación, ese devenir idiota con el que ironiza el profesor, abarcando no solo a los investigadores del arte sino también a las reinterpretaciones artísticas del copista tallador.

No obstante, pensamos que se podría seguir ahondando en la hermenéutica de esta imagen variando, como si de una palabra polisémica se tratara, la manera de leer su trazo.

Porque si, como se comenta en el estudio, el mismo San Martino de León, canónigo del monasterio y prácticamente contemporáneo del capitel unicorniano también devenía idiota ante la lectura de los textos bíblicos, no fue, hasta recibir esos mismos textos pero en otro soporte inmaterial cuando obtuvo súbitamente la iluminación: "sucedió el milagro de darle a comer San Isidoro en sueños un libro, con que de idiota que antes era, quedó después con gran sciencia infusa".  

Se dice que a partir de entonces San Martino comprendió el significado profundo de esos contenidos y se convirtió en un gran teólogo. Lo que indica realmente que consiguió aprender una forma de leer en la que no participa la razón.


*Unicornio? ...y un cuerno!

Así pues, al dejar de lado la razón y disfrutar simplemente de la contemplación de la imagen se nos revelará una coherente apreciación:  



Tras el aparente y pronunciado cuerno se oculta en realidad la prolongación del tronco de una serpiente que es apresada con los dientes por un carnívoro cazador.


La composición en esta perspectiva plana muy característica del románico junto a la falta de cromatismo diferenciador, puede ser interpretada por ciertos observadores como una extraña incongruencia, pero si leemos con atención comprendemos que son dos cuerpos separados.



Esbozo: Pintura medieval-Laura Alberich

No hay duda que el trabajo artístico que llevo ejerciendo desde hace dos décadas y en las que he recreado cientos de imágenes románicas es un buen entrenamiento a la hora de discernir el trazo románico que se oculta bajo algunas apariencias.

Ya sea como el fiel perro adiestrado para este tipo de caza o el fiero león mostrado en el zodiaco de la misma Colegiata que, curiosamente, también muerde una serpiente, discernir si quien apresa con sus dientes es un lobo, oso o león será, una vez ya liberada la concepción unicorniana, otro estimulante estudio a debatir. 





Salud y románico








12 comentarios:

Rosi Cuevas dijo...

¡SOIS GENIALES! y en mayúscula. He disfrutado y aprendido muchísimo con vuestra entrada. Preguntas que se lanzan y respuestas con fundamento. Y sin títulos... ya me entendéis. ¿Qué ojos ciegos no ven más allá de lo académico y no os solicitan en seminarios , conferencias etc.? Yo creo importante la difusión masiva de estas reflexiones que nos ayudarán a ser más humildes y menos categóricos. O sea, ¿Para cuándo el libro? Mil gracias al fabuloso equipo de "Salud y Románico" que espero le lleguen al "sabio velado". Tres , son tres , como la Santísima Trinidad.

Marga dijo...

Magnífico trabajo.¡Enhorabuena!Casi 100 años de unicornio / rinoceronte resueltos de manera brillante .
¡Sois un equipazo!

Mikel Roa dijo...

Genial!!! Como el niño que , frente a aquellos que loan la belleza del nuevo traje del emperador, sin verse condicionado se atreve a verlo desnudo!!!

Serbal dijo...

Sois muy buenos!! Felicidades por desentramar y gracias porque es un gustazo leeros. Alucino lo que puede hacer una interpretación /reconstrucción a la ligera. Es aquello del juego de los disparates. Mira que cambiarle los dientes y alargarle el hocico...

chis dijo...

Saber mirar, imaginar, pensar críticamente, aprender y enseñar.
Es lo que tan bien hacéis.
Un fuerte abrazo

pallaferro dijo...

Una cosa pone de manifiesto este caso del animalillo que lo han tildado de unicornio durante 80 años: que los sabios no lo son tanto, son humanos y erran algunas veces. Y los que nos movemos con ojos limpios y espíritu abierto también somos humanos: erramos algunas veces y, otras, apartamos nuestro velo para aportar algo de nuestro saber a quien quiera recibirlo.
Ahora, con este nuevo escenario revelado, tal vez iremos descubriendo què se representa en este capitel. Espero que no necesitemos otros 80 años!
Gracias a todos por vuestro reconocimiento a una labor de equipo. Sí, Saludyromanico conjuga diversas cualidades de sus componentes que, juntas, multiplican los resultados y, lo que es mejor, reímos, disfrutamos y nos motivamos para aprender cada día un poco más de este arte tan nuestro: el romànico.

chis dijo...

Claro que sí!

Paco Aceitero dijo...

Enhorabuena por el trabajo! Realmente ha sido una buena lección de "no todo es lo que parece"...Es ilusionante cómo trabajáis los temas que nos gustan y atraen a todos; y cómo investigais para darnos las mejores soluciones o respuestas.

Románicos saludos!!!

Baruk dijo...

Gracias Paco. Tus palabras también son ilusionantes. Eres uno de los pocos investigadores -de estos temas que nos gustan y atraen-, auténtico y, que se ha mostrado desde siempre con el alma nítida y sincera. Un abrazo

Robin dijo...

👏👏👏👏👏👏👏👏

Jose María dijo...

Enhorabuena, muchas veces, la mayoría, la explicación más sencilla es la correcta. Lo de copia y pega de lo dijo por primera vez un experto, está claro que no es correcto, siempre hay que buscar nuevas interpretaciones.

Syr dijo...

Gracias, Jose María. En muchas ocasiones, efectivamente. Y encontrarás varios ejemplos en este blog: Siones, Frómista, Santo Domingo de la Calzada, Santa Catalina de Ciriza/Azcona... y algunos más. Como decimos al principio, son los prejuicios. Ese respeto casi reverencial que los doctorandos otorgan a sus maestros como precio a su tesis o carrera profesional acaban en miedo y aceptación, lo que los hace no avanzar. Tener ojos críticos no significa ser irrespetuoso, sino inquieto.
Salud y románico

Seguidores