17 agosto 2009

Mesa para tres

A Pedro,
experto en guiarnos
al mejor sitio y a la mejor mesa.



En la fachada occidental del templo burgalés de San Pedro de Tejada, sorprende la iconografía de la Última Cena, en bajo relieve sobre hueco del friso inferior, donde se presenta a Cristo sentado a la mesa con sólo dos de sus Apóstoles: Judas, a su derecha y Juan a su izquierda.

En la mesa, ausencia de carne, pese a la celebración que representa (la Pascua judía) y enfrentada por sendos peces que, de forma simétrica, aparecen mirando hacia dentro.

El pez no es elemento de la comida pascual y no se menciona en la Última Cena, pero sí que es un elemento ligado al
 judaísmo del Nuevo Testamento.

Parece ser que los cristianos asimilaron ese alimento con el mismo simbolismo que los judíos cuando comían la llamada "cena pura", de carácter sagrado, los viernes por la tarde, inaugurando el Sabat. Comían el pez como alimento especial, fino, con sentido escatológico y mesiánico como anticipación de la llegada del reino futuro. Es posible que de aquí derive la norma cristiana de comer pescado los viernes en un sentido penitencial que no tenía en el origen. 

En el sentido escatológico puede tener relación con la victoria de Cristo sobre la muerte simbolizada por el Leviatán, misterioso habitante de los mares, ya que el pez en los primeros siglos del cristianismo tenía un sentido de vida nueva y estaba ligado a la resurrección, y no a la penitencia.



Lectura de la imagen:


En la representación que nos ocupa, llama la atención la claridad con la que el escultor muestra tanta información en tan escueta imagen. 


A la derecha de Cristo y, en contra de la mayoría de las representaciones que solemos ver de la misma temática, aquí, curiosamente, Judas porta nimbo. Lo que le otorga una santidad actualmente no reconocida.

Sorprendentemente no es así en Juan, el "discípulo amado", que aparece reclinado, inactivo y dormido sobre el pecho del Señor en la Cena de despedida (Jn.13, 23-30). Reposando en el Señor, es el garante del evangelio, de la palabra nueva aún por manifestar (libro cerrado), donde apoya su mano izquierda como prolongación de la Voluntad sobre la que descansa (Jn.21-24)

Por su parte, Judas está firme, activo, despierto y, con todo el significado que ello conlleva, acepta el alimento que le ofrece Cristo mientras recoge el pez con su mano derecha, participando de la Cena y en plena interrelación consciente con el Maestro. Está preparado para la misión.

Tras la turbación, Jesús anuncia la entrega. ¿Quién será?, se interrogan los discípulos. Jesús da una contraseña:"a quien le remoje y dé un trozo de pan". 

Lo que todos escuchan es la indicación:"lo que tienes que hacer, hazlo rápido"y se figuran que, como tesorero del grupo, se trata de compras para la fiesta o limosna para los pobres. Y, sin embargo, Judas sale de noche, un tiempo no apto para caminar (Jn. 13,30).

La composición artística es de sutil destreza, la combinación de los elementos hablan por sí mismos. 

Al igual que los primeros esquemas cristianos de las catacumbas, hay dos visiones contrarias que se equilibran y complementan por un centro vertical, la sabiduría de lo que hay más allá de la letra. Es el espíritu que la vivifica. 




Esta iconografía no es representación de un mero pasaje mutilado o simplificado de la Última Cena con el sentido de banquete bíblico porque, al "enfocar" todos esos precisos matices, el artista está incidiendo en la representación de un conocimiento de otra versión de la historia en la que se le otorga a Judas la aceptación no sólo de su propio destino, sino el papel que otro tiene asignado en él: "Judas era un instrumento de Dios: sabiendo que las potencias hostiles querían impedir la Pasión que iba a permitir la salvación de los hombres. Judas sólo traicionó a Cristo para servirlo" (Texto gnóstico).




"Tú serás el decimotercero, y serás maldito por generaciones, y vendrás para reinar sobre ellos" (página 47 del manuscrito).




Salud y románico

11 comentarios:

juancar347 dijo...

Muy interesante. Pero, ¿en realidad, fue consciente Judas de su papel, como así parecen indicar esos documentos gnósticos que tanto han dado que hablar desde su descubrimiento y sacados a la luz público?. Detalle muy especial el del nimbo en la cabeza de Judas. Eso demuestra que hay que andar con ojo avizor...

Syr dijo...

Como interesante resulta el hecho de que sea el unico personaje a la diestra de Jesus y que se constituyera en el instrumento elegido para inaugurar el sacramento eucaristico, pues no en vano resulta ser el primero en "comulgar" con el pan y el vino.

Creo que nadie es consciente del efecto mariposa que una simple mirada puede desencadenar entre observador y el observado, y menos aun de sus cotidianos propios actos. Lo verdaderamente relevante es que "otros" sean capaces de entenderlo a la postre, porque al ponerlos en valor, no cabe duda que pueden servir para rehabilitar a toda una persona.
Y sin embargo, amigo, ¡ tu estuviste alli¡.

Un abrazo

pallaferro dijo...

Aunque la mesa se haya reservado para tres, en la hilera superior a este bajo relieve están los doce esperando pacientemente… aunque se han quedado petrificados :)

Y yo pregunto, por eso de la simetría del romànico, Qué tiene que ver el león adrófago del otro extremo de la portalada?, Será la "cena de carne" para los que no quieran comer pescado?

Salud, románico y simetría.

Syr dijo...

El león es un animal que devora pero al que se atribuye la cualidad de regenerar al hombre, capacitándolo para una nueva vida porque confiere a su víctima algo de su propia potencia vital, realizando en ella una verdadera metamorfosis.

El leon queda convertido aqui en simbolo iniciatico, cuya fagocitosis supone al hombre nacer a una nueva vida. La que surge tras ponerse en marcha el mecanismo de la Pasion, Muerte y Resurreccion que activa el cumplimiento de la profecia mesianica y establece el nuevo sistema cristologico.

Salud y romanico

joaquín huertas dijo...

Al igual que en vuestro anterior trabajo, la lectura a la luz de los textos gnósticos de este otro relive se hace sumamente interesante, abriendose a una interpretación de gran coherencia.
Ademas del parrafo dejado por vosotros, dejo alguno más pertecientes al Evangelio gnóstico de Judas:

"Apartate de los demás y te contaré los misterios del reino"."Tú serás el decimotercero, y serás maldito por generaciones, y vendrás para reinar sobre ellos. En los últimos días maldecirán tu ascensión a la(generación)sagrada". "Tú serás el apóstol maldito por todos los demás. Tú, Judas, ofrecerás el sacrificio de este cuerpo de hombre del que estoy revestido". "Y fueron a Judas y le dijeron: Aunque en este lugar no hagas el bien, eres un auténtico discípulo de Jesus. Y el les dijo lo que querían oír. Y lo entregó".

Para algunas sectas gnósticas, Judas sería el único de los discípulos que poseyó el conocimiento(gnosis) de la verdad, y por lo tanto el elegido para llevar a cabo la misión: "Tú sacrificarás el hombre que me reviste". Osea, la carcel del alma.
Quizá despues de esto se pueda entender mejor que en el relieve Judas aparezca con nimbo.

Saludos.

Alkaest dijo...

En lenguaje vulgar, Judas aparece como un "pringao", un "cabeza de turco", al que utilizan para que el "jefe" puede cumplir su papel...
Así que, teologías y sofismas mitológicos aparte, al pobre Judas le hicieron una "judiada".
Quizá por eso, los gnósticos, que tenían la "fea costumbre" de buscarle explicaciones lógicas a todo, cuando el libro mitológico judeo-cristiano es ilógico e inexplicable, se sacaron de la manga que lo de Judas tenía una justificación "divina".
Y con esto no pretendo poner o quitar rey...

Al margen, pienso si esa portada no habrá sido "remodelada" en alguna ocasión y faltarán figuras, o estarán colocadas de forma diferente a su origen.

Salud y fraternidad.

Malvís dijo...

Son pocos los documentos existentes que puedan refrendar o combatir el tema que planteas, Alkaest. De lo poco que conservo, se deduce que los Condes de Castilla, Don sancho y Doña Urraca, donan en 1011 el Monasterio de Oña entre los que se encuentra la abadia de San Pedro de Tejada, y que en el siglo XII contruyen este templo que, ya como priorato, y no como abadia, sigue dependiendo de Oña hasta la desamortizacion en que se vende a la familia propietaria del mismo hasta la actualidad.

Ello complica el hecho de conocer si hubo o no "remodelacion" o, quiza, refrende su autenticidad. De cualquier forma, lo que resulta evidente, a nuestro juicio, es que el autor tenia otra concepcion del papel de Judas, muy distinto, por cierto, al de cuantos estudiosos academicos han formulado sobre el mismo queriendo ver en esta representacion la escenificacion de una Santa Cena reducida o la representacion de la avaricia y la maldad. La intencionalidad es muy distinta y el autor se encarga de significarla con un papel preponderante de Judas, como Baruk y Joaquin detallan.

De todas formas, estoy mas que convencido que de tener que evaluar tu intervencion del 1 al 5, te habrian dado CINCO PUNTOS. Seguro.

Un abrazo.

Pilar Moreno Wallace dijo...

De nuevo un tema muy interesante que me da a conocer muchas cosas más sobre el tema. Echaba de menos estas lecturas, aunque las vacaciones son también momentos enriquecedores de un descanso necesario. Saludos.

Anónimo dijo...

¿En que pasaje biblíco puedo encontrar lo que citas?Gracias anticipadas

Syr dijo...

Bienvenida de nuevo, Pilar. Tambien nosotros echamos a faltar tus lecturas.Esperamos que tus vacaciones entre nosotros hayan sido gratificantes. Y que cuando en las largas tardes del invierno holandes sientas nostalgia de nuestro Sur, este relato pueda servirte de balsamo hasta el proximo reencuentro:http://elmundodemalvis.blogspot.com/2009/07/cartas-del-caballero-pelargonium.html.

Saludos.

* * * * * * * * *

Anonimo, creo que el pasaje biblico por el que preguntas puedes encontrarlo en Ev. SJ 13, 21-30.

Saludos

joaquín huertas dijo...

Actualmente se tienen al alcance buenas traducciones de textos gnósticos que considero pueden ser documentos muy útiles para descubrir aspectos del simbolismo románico que muchas veces son de dificil interpretación teniendo como referencia unicamente lecturas canónicas. Es sabido que incluso entre adeptos de alto rango de la iglesia oficial se encontraban iniciados en conocimientos mistéricos destinados a una élite minoritaria de los que también se servian los guías de asociaciones heterodoxas. Serían instruidos en un conocimiento profundo, esotérico (considerado por ellos de alta espiritualidad), de las escrituras oficiales y de otras (perseguidas) que se transmitian de forma oculta. Diferenciábanse de los instruídos en la enseñanza exotérica, para ellos de menor nivel, destinada a una religiosidad mayoritaria con una visión más literal de los textos y legalmente instituida.

Mirando el relieve traído aquí por vosotros me resulta sugerente, (y con esto no quiere hacer una interpretación del significado que pudo tener en su momento, tan solo lo que evoca en mi a nivel personal) al hilo de todo esto, ver en ella una imagen de esa dualidad entre transmisión exotérica, abierta, representada por Juan y el libro en contacto con su mano, dirigida a la mayoría de los creyentes, y la otra esotérica, oculta, representada por Judas cuya mano está en contacto con el pez, siendo considerado el simbolismo de este entre las antiguas sociedades iniciatico-mistéricas (entre ella los misterios de Isis) como transmisor del conocimiento oculto.

En el Evangelio de Judas, Jesús llama a este el decimotercero, pues estaba destinado despues de su sustitución por otro apostol a ser elevado a una esfera celeste espiritual, por encima de la influencia de los astros, del destino, de los arcontes o signos zodiacales, esferas psíquicas bajo cuya influencia se encontrarian los restantes 12 apóstoles. Judas sería el encargado de transmitir el conocimiento del verdadero origen del hombre antes de la "caída" en el mundo de la generación y de la corrupción creado por el demiurgo, ejemplificándose en la "traición" que tendrá como consecuencia la liberación de la semilla espiritual de Jesús cautiva en la prisión de su cuerpo material, para así nuevamente regresar a su origen.

La literatura gnóstica contempla al hombre como exiliado, como peregrino, buscador que a olvidado su origen, uno de los textos más bellos en los que se narra esta condición es "El himno de la Perla" que sencuentra en el apócrifo de los hechos de Tomás.

Saludos.

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