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08 febrero 2014

* AMOR MORO




El arte nazarí representa la última etapa del arte hispanomusulmán en la Península Ibérica, que se desarrolló entre los siglos XIII y XV durante el Reino Nazarí de Granada

Todos conocemos a grandes rasgos cuál fue el final de dicho reino: se fue desgastando por las purgas y luchas internas a la vez que la amenaza cristiana se cernía cada vez más próxima que, al culminar la ambicionada Reconquista, las tropas de Castilla y Aragón forzaron la rendición y el final político de la España islámica, aunque, a la postre, su influencia cultural permaneciese viva durante siglos. Al menos, eso es lo que nos cuenta la historia.

Conocer los lugares donde ésta se forjó y contemplar los mismos parajes que vieron los ojos de quienes la protagonizaron, es una perfecta excusa para iniciar una ruta en pos del arte nazarita.

Así que siguiendo el hilo conductor de los reyes nazarís hacia el exilio, nos adentramos en la Alpujarra almeriense, tierra impregnada con los recuerdos de sus apológicas vidas y cuyas piedras susurran a quién las quiera escuchar historias bellas y trágicas, historias que hablan del poder y de la felicidad, del valor de la palabra dada y del amor romántico y pasional.




* El amor que costó un reino: Muley Hacén y Zoraida 

Si hay una historia de amor que vale un reino, esa fue la de Muley Hacén y Zoraida.

Algunas narraciones dicen que fue amor a primera vista, otras que la capturaron de niña y fue llevada a la Alhambra como compañera de juegos de los hijos de Muley Hacén. Pero, en lo que totalmente coinciden, es que Soraya o Zoraida, haciendo honor al significado de su nombre : "estrella de la mañana" o "lucero del alba" brillo con un fulgor capaz de hechizar a uno de los últimos reyes de Granada, lo que desencadeno una feroz rivalidad con su primera esposa Aisha o Aixa, madre de Boadbil el "Rey Chico". Toda esa tensión desemboco finalmente en la guerra civil que propició la caída de Granada.

Descrita como una mujer de inmensurable belleza, trato dulce, buen gesto y mujer de bien, el rey Muley, a pesar de todos los impedimentos, acabó casándose con su adorada Zoraida y no dudó en hacer de ella su esposa favorita otorgándole el rango de sultana con los beneficios que ello conllevaba, tanto a ella como a su descendencia.

Cuenta la leyenda que muchos eran los favores que Muley le hacía a su amada que vivía llena de felicidad dentro de los palacios de la Alhambra, incluso mandó construir para ella un precioso castillo en "el centro del valle donde el profeta Mahoma colocara todas las alegrías y placeres de este mundo" . Fue en Lecrín. (Mondújar)



Castillo de Zoraida en Mondújar

Mientras tanto la repudiada Aixa fue una rival implacable. Es descrita por los cronistas como una mujer dura, rencorosa, intrigante y de características ligeramente masculinas: "...bozo en el labio superior, pelos en las mejillas, voz viril por espesamiento de las cuerdas vocales, facciones duras, gran desarrollo muscular, atenuación del instinto genital. Por algo sus contemporáneos la llamaron La Horra, la honesta, o, en traducción más adecuada: la fría sexual".

Sin embargo, Aixa, pertenecía por nacimiento igual que su esposo a la familia real, conocía a la perfección la corte nazarí y no podía tolerar que una extranjera desplazara del trono, al que había dedicado la vida, ni a ella ni a su prole.  Así que, mientras el monarca disfrutaba junto a Zoraida de las hermosas estancias y bellos jardines del castillo, Aixa, curtida en las intrigas palaciegas, preparaba la rebelión para derrocar a Muley y poner en el trono a su hijo Boabdil.

Tras agudizarse las conspiraciones Muley junto a su hermano "El Zagal", tío de Boabdil, se vieron obligados a huir de Granada. Consciente que su reinado ha terminado, Muley entrega la legitimidad del trono al "Zagal" y se retira junto al amor de su vida, Zoraida y sus hijos, en la fortaleza de Mondújar, lugar donde permaneció hasta el día de su muerte y donde, hasta la fecha, han de reposar sus restos mortales.




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* Amor fiel más allá de la muerte: Boabdil el "rey Chico" y Morayma

En el corazón del último rey moro, Boabdil, del que se dice "lloró por Granada", sólo hubo lugar para una mujer: Morayma, hija de Aliatar, de la que se enamoró locamente, a la que convirtió en su esposa y sultana, y con la que convivió hasta su fallecimiento, durante su exilio forzoso a las Alpujarras

Algunas de las anotaciones efectuadas por el conde de Benalúa nos pueden proporcionar una idea de cómo la dulce Morayma vivía, debatiéndose, entre el amor y el sufrimiento por las continuas batallas de su esposo: 

- "Cuando volvía de la batalla, que a diario ocurría, sus ojos se encontraban y sus almas se juntaban para siempre".

-"Aquella noche, Morayma, inundada en lágrimas, despedía a su amante esposo con recelo al verle partir para la guerra. La Reina Aixa, espíritu siempre varonil, la alentaba, tratando calmar la melancolía y la pena de la separación".

-"Es tradición que Morayma, anegada en lágrimas, vióle partir desde el alto de un torreón, inmóvil, como la imagen del dolor, y no apartó su vista de aquel ejército hasta que los torbellinos de polvo desaparecieron en el horizonte de la vega".


Iglesia de FuenteVictoria.
De sus inicios musulmanes queda el artesonado de la zona delantera,
bajo el cual, probablemente, elevaron los reyes moros sus oraciones.

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La desdichada vida de Morayma en soledad fue constante, máxime cuando los reyes Católicos tomaron como rehenes a sus hijos para forzar a Boabdil a luchar contra su tío el Zagal: "Para mayor aflicción de Morayma y Boabdil, recibieron carta de su hijo, el Príncipe moro, que el Rey Católico, con su sagacidad, hizo escribir a su rehén. En esta carta, primero les pintaba las bondades y magnanimidad que con él tenían sus Altezas, y luego les decía que conocía su triste situación porque sabía que no querían aceptar los grandes beneficios y la amistad que les brindaban los Reyes de Castilla". 

Morayma, asolada en llanto se abrazaba al cuello de Boabdil y, éste sólo repetía: Por qué la muerte no ha querido ni quiere de mi nunca? Aterrada Morayma, mandó llamar a un famoso sabio astrólogo (figura muy respetada entre los nazaritas) y consultó con él, en gran secreto, el horóscopo del rey Boabdil. Contestó el anciano: "dicen las estrellas que el último Rey Nazarí vivirá mucho para padecer mucho"

Con esta profecía, que evidentemente la obviaba a ella, llegan las capitulaciones y la salida de la familia real y sus súbditos hacía la provincia de Almería, tierra que habían pactado los reyes católicos a Boabdil, para él y sus descendientes.


"Palacio del Rey Chico", cerca de Fondón,
La leyenda indica que aquí llego Boabdil tras su expulsión de La Alhambra
Pudo ser esto antaño el atrio palaciego de un rey?

Dentro de su desgracia, cuando marcharon a su exilio su vida familiar resultó especialmente feliz. En Laujar de Andarax, capital de la alpujarra almeriense, la familia pudo reunirse y consiguieron recuperar a sus dos hijos colmando la felicidad de Morayma en su nuevo hogar. 

Sin embargo, la alegría fue breve, pues los reyes castellanos rompieron la palabra dada y les forzaron a capitular de nuevo y partir hacia un exilio más lejano. Tras ello Boabdil, su madre Aixa, sus hijos Amed y Yusef y otros familiares y amigos, salieron del puerto de Adra camino de África.

Morayma, el único amor de Boabdil, no se le conoce otro, el único ser que hubiera podido hacerle soportable la pena del destierro, moría días antes de abandonar las Alpujarras.



Llano de Laujar de Andarax y, al fondo, el pueblo, donde se encontraba
 la fortaleza de Boabdil y Morayma y, de la que actualmente, no queda NADA.


El funeral de Morayma se realizó en la mezquita de Mondújar, situada al final de la ladera del castillo donde se encontraba el cementerio real de los nazaries y donde, posiblemente también estaba su padre Aliatar, su suegro Muley Hacén, alguno de sus hijos y, a buen seguro, los anteriores sultanes nazarís, cuyos restos ya habían sido trasportados desde cementerio de la Alhambra para prevenir su profanación, cuando los reyes católicos entraron en Granada.

Antes de partir, Boabdil, dispuso la entrega de bienes para que se rezara dos veces por semana ante la tumba de Morayma, y una renta a los ulemas a fin de que oraran diariamente por su esposa en la mezquita. 


Iglesia de Mondújar, antes, mezquita en la rauda de los nazaritas

Afirma el cronista que apenas embarcado Boabdil para su destierro, los cristianos incautaron los bienes destinados a las oraciones de Morayma y, con ellos, levantaron una iglesia sobre el solar de la mezquita, que no tuvieron inconveniente en demoler. 

Posiblemente ni Boabdil ni Morayma hubieran nunca imaginado que ello pudiera ocurrir, el "Rey Chico" partió con la absoluta confianza que el descanso eterno de Morayma no sería profanado y que, la tierra, que cubría su cuerpo, guardaría siempre el secreto de su localización como la de sus otros allegados.



Vista de Mondújar desde el castillo.
Se puede apreciar el cerrillo, donde se supone que empezaba el cementerio real


Por eso la sorpresa fue mayúscula para nosotros cuando, al llegar a Mondújar para visitar la antigua necrópolis nazarita, vimos que los restos de Morayma, así como los de los otros reyes y miembros de la familia real, habían sido removidos y desperdigados al construir una variante de la carretera N-323. La rauda fue barrida por las máquinas, quedando diseminados los huesos de la dinastía nazarita y, sepultados bajo el asfalto.

Última amargura en el recuerdo de una reina, la última reina de Granada y única reina de la Alpujarra.



"...su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, más tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado."



19 octubre 2010

NIDO DE AGUILAS. Albanchez de Mágina

Albanchez de Mágina -Jaén-


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Según dicen, en la provincia de Jaén se encuentra la mayor concentración de castillos por kilómetro cuadrado de nuestro país, y ya no sólo de la Península Ibérica, sino también de Europa.

Uno de estos -el castillo de Albanchez-, de origen árabe s. IX, resiste desde su atalaya el paso del tiempo con altiva solemnidad.

A lo largo de toda la época medieval, este fortín perteneció a diversos señores, árabes y cristianos, y siempre codiciado por su estratégica posición.




Emplazado en Sierra Mágina -paraje montañoso que formaba una gran barrera natural entre los reinos de Castilla y Granada-, el castillo dominó los pasos de Almadén y Mágina, hasta 1492, cuando terminó su carácter fronterizo al conquistar los cristianos la capital del último reino de Al- Andalus.

Debido a que su labor era de vigilancia, el castillo albergaba a una pequeña guarnición -posiblemente tan sólo dos o tres hombres-, por lo que no necesitaba disponer de mucha superficie habitable.

Constaba de un álcazar con dos núcleos de manpostería y un pequeño patio de armas desde donde se entraba en el primer torreón, que tiene en su planta baja el aljibe para garantizar el abastecimiento de agua en el castillo.





Para subir a dicho torreón debemos acceder por una estrecha y dificultosa rendija. Lo más probable es que en aquel entonces, el paso a esa planta se realizaba con una escalera móvil, de madera o cuerdas, de forma que una vez retirada se impedía el acceso a los torreones.




Las escalinatas que llevan del pueblo al castillo son recientes, y hasta hace relativamente poco, la misma subida era una auténtica epopeya, como recogió el escrito de D. Mariano de la Paz Gómez y Rodríguez (Rv.D.Lope de Sosa 1920): “...admiramos la abnegación de los hombres y su valor al encerarse en aquel nido de águilas casi inaccesible y que al acercarse una tropa enemiga tal vez no tendrían más esperanza que la de morir matando”.



Escenario también de las luchas por el poder entre caballeros cristianos, en éste castillo se mezcla historia y leyenda como la de la conjura del viernes Santo:

"En 1460 un grupo de caballeros de la ciudad de Úbeda, enemigos de D. Luís de la Cueva Comendador de la Orden de Santiago y propietario de varios castillos -entre ellos el de Albanchez-, intentaron apoderarse de esas fortalezas. La leyenda cuenta que D. Luís, a pesar de ser un muchacho de quince años, hizo fracasar el plan atacando y dando muerte a los traidores con su primera espada regalo de cumpleaños." (Informativos de La Junta de Andalucía) .


Sea lo que fuera lo que haya presenciado este silencioso vigilante medieval, hoy en día lo encontramos orgulloso y altivo, testigo privilegiado de la exquisita belleza del Parque Natural de Sierra Mágina, alzándose sobre el municipio de Albanchez como si fuera una entidad mágica que guarda y ampara los corazones de los habitantes del lugar.




Salud y románico. ALBANCHEZ DE MAGINA- ALBANCHEZ DE UBEDA

16 mayo 2008

Santa Maria del Collado -Jaén-

El románico superviviente.



Santisteban del Puerto se enorgullece de poseer una iglesia con una arquitectura a caballo entre un románico que agoniza y un gótico que balbucea; Santa Maria del Collado, longeva en siglos, edificada en la falda de su legendario castillo moro que le prestó una de sus torres albarranas para ser su campanario.

La fachada es de mampostería y arenisca rojiza y verde - como el color de todo el suelo de su término plantado de olivar- que le da un intenso colorido, y sillares que enmarcan sus dos puertas.



Su planta, en sus orígenes era basilical con tres naves separadas por columnas de fuste cilíndrico y capiteles románicos, y su cabecera era triabsidial con dos lóbulos laterales sin proyección al exterior.


Piezas capitales de indudable mérito son sus columnas de fuste cilíndrico que descansan en plinto y sostienen arcos formeros apuntados. Sus capiteles pertenecen al gótico primitivo andaluz del tipo de cogollo.
Su talla es plana con simbología religiosa y representaciones zoomórficas, vegetales y antropomórficas.



El antropomorfismo está representado por cabezas humanas con casco unas, y gorro otras, -alusivo al guerrero monje-, así como las esquematizadas en los capiteles de las columnas del arco triunfal.



Dichos capiteles, nos recuerdan especialmente el trazo esquemático de los que se encuentran en el interior del templo de San Bartolomé de Riolobos (Soria), de un similar estilo, ya que en ambos casos, nos encontramos ante un románico de Orden –que no episcopal- y triunfante, en donde se deja ver la impronta del vencedor de las Navas y el papel relevante de las Ordenes Militares que proclaman su botín pactado en Alarcón

....superviviente y orgulloso como los geranios, el románico del sur también existe!


Salud y Románico!!

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