01 mayo 2012

GEMINIS, GEMINIS.


“Avanzada la noche, Leda, hija del rey de Etolia, dormía como una reina muerta. Súbitamente, unas batientes alas vinieron a verter sobre ella perfume de ambrosia. Despertó sobresaltada, y vio bajo su lecho un cisne resplandeciente. El blanco plumaje del pájaro brillaba como el alba, y el largo cuello acariciaba su rostro.

-Mujer -le dijo el cisne-, No temas. Soy el dios de la luz y quiero que seas la ilustre madre de dos hijos iguales. Vivirán como viven el sol y la luna, cediéndose mutuamente el sitio. Se llamarán Cástor y Pólux, vendrán a ser dioses y su benevolencia endulzará la pena de la muerte.

Nueve meses después, Leda puso un huevo milagroso en la espesura de un bosque. De él salieron dos niños enteramente iguales. Desde su nacimiento, la misma estrella brilló sobre sus cabezas, y más tarde cabalgaron ambos sobre el mismo corcel y sus manos blandieron la misma lanza".(1)

Esta breve sinopsis relatando el nacimiento de los gemelos mitológicos es el punto de origen de un arquetipo que se va reiterando a lo largo de los siglos: la controvertida estructura dual del hombre. 


Esta idea arcaica encontró su representación bajo la apariencia figurativa de dos seres iguales, los dióscuros (hijos de Zeus), cuya imagen condensa perfectamente el paradójico concepto de la "igualdad diferente" de lo mismo.

Según la mitología grecorromana la relación de ambos hermanos era ejemplar, siempre estaban juntos y unidos con un amor fraternal era tan inquebrantable que incluso supero a la muerte. Ambos presidian los Juegos espartanos y eran famosos por su habilidad con los caballos como por su destreza en la lucha cuerpo a cuerpo. 

La imagen de dos jóvenes muchachos exactamente iguales y semblante cordial fue adoptada como insignia del mito y su concepto. Podían figurarlos sentados o de pie, pero siempre en emblemática unión fraternal.

           Dióscuros s.II aC.                Signo zodiacal de Géminis s.XII

Ellos dieron lugar a la constelación de Géminis y al signo zodiacal del mismo nombre. A pesar que en la actualidad su imagen reside en el vano vaticinio de un horóscopo, hubo tiempos en que su aparición era producto de un saber y un desear, la necesidad de indicar un elevado conocimiento ideológico. Noche y dia, cuerpo y alma, eternidad y muerte, dos aspectos de la misma naturaleza.



En algunas tallas románicas aparecen escenificados en fraternal unión. Sin embargo, la postura corporal de los hermanos agarrados entre sí se suele confundir con la colocación que los competidores en la lucha de agarre hacen propia; campeonato que, en la edad media, era practicado y altamente aplaudido en fiestas y conmemoraciones populares. Seguramente hay muchos géminis románicos en nuestros templos a los que se les ha negado esta calificación al asimilar su gesto al de los tradicionales luchadores, tomándolos por ellos y obviando la fuente de su existencia. 

Sin embargo, lo paradójicamente sorprendentemente es que, precisamente esta postura corporal, es el signo por el que se les reconoce pues, ese vínculo inquebrantable que ejemplifican los Géminis converge, de forma simbólica, en la liturgia iniciática del gremio de los constructores, que fue expresada con precisos detalles en algunos de sus capiteles románicos. 

Si sabemos observar bien, conseguiremos distinguir la contienda competitiva de los luchadores jocosos, del vínculo de hermandad y unión encarnado por los dos hijos de Zeus.




Si en el mundo civil los géminis-hijos de Zeus presidían las luchas festivas, también en el velado mundo de los francmasones, presiden la fraternidad entre compañeros. 

Posiblemente una de las más relevantes pruebas por las que el aprendiz atraviesa en su ceremonia de ingreso en la corporación es que, a similitud del combate bíblico que sostuvo Jacob y con el ángel antes de su conversión, el discípulo realiza una lucha simbólica contra su maestro finalizando con el fraternal abrazo de aquel y que permitirá al neófito ingresar en la hermandad.



Este ritual, con pequeñas variaciones, aparece testimoniado en algunos de los libros de los cuales transcribimos a continuación alguno de los ejemplo(2)(3):

*“El iniciado es elevado hacia lo que se conoce como los cinco puntos de comunión... que son pie contra pie, rodilla contra rodilla, pecho contra pecho, mejilla contra mejilla y mano en la espalda, cinco puntos que aluden a los cinco principales signos que son la cabeza, el pie, el torso, la mano y el corazón, así como a los cinco puntos de la arquitectura y a los cinco órdenes de la Masonería.”

*“¿Cuántos puntos propios hay? –Cinco: pie contra pie, rodilla contra rodilla, mano contra mano, corazón contra corazón y oreja contra oreja.”

“Los cinco puntos de comunión se establecen colocando la parte anterior del pie derecho en la interior del pie del Señor, la parte interior de tu rodilla en la parte interior de la de él, poniendo tu pecho junto al de él, la mano izquierda en la espalda del otro”

 Los cinco puntos de comunión: 
pie contra pie, rodilla contra rodilla, pecho contra pecho,
 mejilla contra mejilla y mano en la espalda.
-Santa María la Mayor -Uncastillo-



"pie contra pie, rodilla contra rodilla, pecho contra pecho, mejilla contra mejilla y mano en la espalda, cinco puntos que aluden a los cinco principales signos que son la cabeza, el pie, el torso, la mano y el corazón, así como a los cinco puntos de la arquitectura y a los cinco órdenes de la Masonería.” 
-San Juan Bautista en Moarves de Ojeda, Palencia-. 


Vemos que de alguna forma el concepto dual de los "gemelos" estaba muy presente en la vida de las cofradías medievales y, tanto si eran religiosas como civiles, el privilegio de ingresar en la orden deseada era una declaración manifiesta de unión, fraternidad y ayuda mútua.

Progresivamente, siguiendo la propuesta ideológica de la época y del momento, las ordenes gremiales pasaron por reconvertir a los paganos dioscuros Cástor y Polúx en otro par de "gemelos" de cariz cristiano a los que transfirieron el simbolo y el padrinazgo, se trata de los dos Juanes. Hablamos de San Juan Bautista y San Juan evangelista, a quienes los masones llaman San Juan de Verano y San Juan de Invierno y que, cuyas fiestas, coincidían con los dos solsticios. 

Tal vez para cumplir así el cometido pronosticado en el mito para los gemelos hijos e Zeus que "vivirían como el sol y la luna, cediéndose mutuamente el sitio"



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***

Dedicado a los herederos del
Imperio del Románico Catalán, Agnès y Martí,
nuestros "sobrinitos románicos"




Salud y románico



(1) “La leyenda dorada de los dioses" (MarioMeunier)
(3) "La puerta-Muerte y Resurrección" Arola Edición

11 comentarios:

Ray dijo...

Genial, Baruk. Mi espíritu pacifista agradece que hayas cambiado mi visión de los luchadores a algo tan distinto como el abrazo amistoso. El dato de los puntos de contacto en esa liturgia iniciática de la que hablas es definitivo. Buscando en las "Eulalias", a raíz del tema de las espirales, he encontrado otra pareja que parece reunir los requisitos: http://www.flickr.com/photos/adfinem/6988557060/in/set-72157629444131572
Por otro lado, ¿crees que otras iconografías similares en las que no hay contacto, como la de Artaiz, pueden situarse también en este esquema interpretativo?
Una vez más, enhorabuena, Baruk.

Anónimo dijo...

Hola Baruk.Una lucha con sabor a reconciliacion.Lucha de dos hermanos que pueden estar tan cerca en un lugar como lejos si hay diferencias o malentendidos entre ellos.Con tu articulo me recuerda que en el Genesis Uno es Jacob y el Otro es Esau uno quiere vivir en un mundo espiritual y el otro vive en el mundo material pero estan obligados a entenderse. En un momento dado y despues del encuentro hay veces que se tienen que separar para volverse a encontrar y asi sucesivamente,razon de ser de uno y de otro.Geminis en el ocaso de la primavera.Un saludo de Marcial Baltasar

escayoleando dijo...

Hola,solo deciros que la afoto del final,es la leche,lo que no se que pinta ese señor de atrás,ja,ja,ja,es broma irradiais felicidad y eso es mas importante que todo lo demás,Marta enhorabuena por ser madre de esos preciosos bebes,que hago extensivo también a ese señor de atras,
Un saludo pa toos Esca

el señor de atrás dijo...

Que bonita entrada, como no, cada vez mejor que la anterior, aunque parezca imposible. ¡Sois los mejores de la red, ya lo sabéis!

Pólux y Castor, dos de mis estrellas preferidas de los cielos nocturnos de primavera y verano, en esas largas horas contemplando el cielo en mi pueblo. No conocía el mito, es muy chulo, y hace pensar lo del cisne y el huevo, ¿no?

La dualidad es el paso siguiente a la individualidad, todos (o muchos, creo), buscamos completarnos con alguna alma afín a la nuestra, que nos complemente, nos guíe y nos abrigue. La felicidad pasa por sentirse seguro y en paz, no hay mejor sensación que la de estar en el hogar, en un hogar pleno. Los que lo hemos encontrado ya no buscamos más, ya hemos dejado de pensar en uno mismo para hacerlo en el conjunto, viene de dentro y no te das cuenta. Cuando encuentras a esa persona, tu individualidad se completa, y es recíproco.

¿Os imagináis lo que debe ser disfrutar de esa sensación desde incluso antes del nacimiento? Agnes y Martí han empezado el camino con un compañero de viaje al lado, afín y complementario. ¿Que mas se puede desear? Como Pólux y Castor, cabalgaran el mismo corcel y sostendrán la misma lanza, y tendrán los mejores tíos románicos del mundo!!!

Muchas gracias a tod@s.....

Firmado: el señor de atrás.

Anónimo dijo...

estimado Baruk le recomiendo esta lectura, creo que está en la línea de su artículo:http://books.google.es/books?id=nCNezra3dnUC&pg=PA99&lpg=PA99&dq=los+santos+juanes+equinoccios&source=bl&ots=WGBT6CCZC-&sig=x7JRjPD4LdY3lol0_j7ISoULTu0&hl=es&sa=X&ei=5T-lT-GdNYfB0QXZpOmHBA&ved=0CFcQ6AEwAA#v=onepage&q=los%20santos%20juanes%20equinoccios&f=false

cdeburgos dijo...

Que bonito relato, cuando leo tus historias veo las esculturas con otra mirada, antes no tenían esos significados ocultos para mí, Muchos Besos Carlota

Baruk dijo...

Y seguro que la tuya es una atenta mirada, gracias Carlota y otro beso para ti.

:)

*

Pilar Moreno Wallace dijo...

Qué me gustaría conocer todos esos sitios, saber más; es todo muy interesante. En realidad es curioso la cantidas de "historia" que hay detrás de cada piedra, de cada imagen.
Un abrazo.

Paco Aceitero dijo...

Es abundante las referencias a actos y rituales del Compañonaje, como el ritual del saludo (los cinco puntos, cinco elementos...), relacionarlos con la masonería. En realidad no tienen nada que ver. El compañonaje, aunque truncado y en la actualidad con muchas escisiones, es de una tradición y cultura simbólica mucho más antigua que la masonería, se pierde en la oscuridad de las hermandades y cofradías de Europa...

Baruk dijo...

Paco, posiblemente tengas razón, algo habíamos oído sobre la pureza intachable del compañonaje, que según dicen, es la única corporación actual cuya tradición sigue procediendo el mismo árbol del Paraíso.

Por la época en que "nacieron" esas tallas románicas, posiblemente estén más cerca del compañonaje que de los masones actuales, pero estos, junto a los mormones, son los pocos que tienen publicado algo sobre esas "formalidades", al menos que sepamos.

Y es que, como con casi todo, es difícil mantener una tradición protocolariamente pura cuando hay demasiados componentes que la exteriorizan.

Un placer tenerte por aquí.


****

Pilar,

Seguro que tu sabrias ponerles bellos y exquisitos versos a todas esas historias.

Un beso

*

Rubén Oliver dijo...

Una entrada muy interesante, en vuestra línea por otro lado.
El señor de atrás no sé por qué aparece en la foto si no ha hecho na...
Abrazos a todos.

P.D: julin, cómo crecen los pequeñuelos...

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