13 febrero 2009

Sentido del humor, un don divino?

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"Humor" es una palabra con muchos sentidos.



En la Edad Media significó entre otras cosas, uno de los cuatro fluidos principales del cuerpo que determinaban los carácteres humanos (sanguíneo, flemático, colérico, melancólico). Algunas definiciones actuales del diccionario son: "cualidad de ser risible o cómico"; "un estado de mente, índole, espíritu".

La raíz de la palabra viene del UMOR, que significa líquido o fluido. Y en fisiología todavía significa "cualquier cuerpo claro o transparente, como la sangre, la linfa o la bilis".

En consecuencia, el humor en todos los niveles es algo que fluye, parecido al agua y simboliza el movimiento de ciertas fuerzas inconscientes que se expresan en el cuerpo, en las reacciones emocionales, de la mente y el espíritu.

El sentido del humor, sin embargo, tiene un significado más elusivo, definido también como "Percepción intuida o adquirida, o capacidad para apreciar o comprender", que se nos revela como lo que entendemos por sentido común y cuya percepción va en contra del "estúpido absurdo".



Schopenhauer definía el sentido del humor como la única cualidad divina del ser humano.

La mayoría de las personas no piensan en la diferencia esencial que existe entre el sentido del humor y las simples reacciones a cualquier situación cómica. Muchas cosas pueden inducir a la risa, tanto si tenemos un sentido del humor como si no. Pero la cualidad de la risa es muy diferente en aquellos "que aprecian y entienden".

A menos que no se haya experimentado la oscuridad del alma, no pueden saber nada de esa risa transformadora sin la que no puede intuirse, un indicio de la unidad de los opuestos (una similitud al estado emocional de cuando reímos y lloramos al mismo tiempo)

Siendo la risa un efecto del sentido común, nos evidencia formas contrarias del proceso espiritual.



En la una, la risa oculta un rechazo o un desprecio amargamente destructivo, aquí es donde formamos parte del “estúpido absurdo”, alimentándolo y sucumbiendo en él.

En la otra, ya sería una risa transmutada o dicho de otra forma, sería el resultado de poseer la capacidad de entender y saber responder delante de las situaciones oscuras de la vida, con serenidad y humildad.


Si como insinuaba Einstein, la estupidez humana no tiene límites, nunca podremos escapar del "estupido absurdo" que nos rodea, pero sí que podemos evitar ser sus servidores, si sabemos utilizar ese antídoto que nos otorgaron los dioses: el sentido del humor.




Salud y Románico
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14 comentarios:

pallaferro dijo...

Si el sentido común es don divino mejor repartido, puesto que todos creemos poseerlo en justa cantidad,... crees que el sentido del humor es también un don divino (o antídoto) justamente repartido?

Un petonet,

Gargolita dijo...

Esta entrada no podía tener mejor título "cosas en qué pensar"... yo me he quedado un rato mirando la pantalla sin saber qué decir, qué poner, qué comentar... creo que no necesita comentarios. La comparación que se realiza del humor y del agua, como fuerzas vitales, es... pues eso, lo que decía el señor Schopenhauer.
Supongo, que a pesar de que los evangelios canónicos digan que Jesús nunca rió, seguro que entre tanta oscuridad lo hizo... el manto que ha cubierto siempre a la Edad Media, como época de tinieblas y mal, no puede ser tan cierto dejándonos las obras que nos ha dejado... detrás de todo, de su pervivencia en el tiempo, de la trascendencia de los escritos, de las obras,... seguro que había una sonrisa...
Y si esa "estupidez" humana no tiene límites, no dejemos nunca que la liberadora risa, los tenga...

Salud y una gran sonrisa para tod@s...

syr dijo...

No debe confundirse el humor con la risa. Uno es un estado,una forma de ser, la otra, su expresión.

Cierto que es un don divino ofrecido únicamente al hombre y que, junto a la razón y espíritu, forma parte de su poder sobre la Tierra. Para Aristóteles, sólo a los 40 días después de nacer, cuando el niño es capaz de mostrar su humor riendo, era ser humano. Plinio afirmaba que sólo Zoroastro había nacido con una sonrisa en los labios y por eso poseía la sabiduría divina. Para Luciano, nadie sabe con certeza lo que viene tras la muerte, por lo que mientras se esté aquí no hay que dejar de reir ni un sólo instante. Los dioses homéricos, reían y lo regalaron a los hombres...

El Cristianismo primitivo con Tertuliano, Cipriano y San Juan Crisóstomo, condenaba la risa, pues el cristiano debe conservar seriedad permante, de arrepentimiento y dolor para expiar los pecados.

Sólo en la Edad Media se excluyó de las esferas oficiales y se relegó al mundo paralelo de la fiesta y la plaza, pero fue en esos espacios donde se creó el germen de la exclosión y un nuevo instrumento para la libertad, pues la cultura popular es tan poderosa que incluso el austero Rabanus Maurus ya escribió obras ad jocunditatem, es decir, para diversión.

Y sí. Sólo el humor es la mejor arma para combatir el censor interno de cada uno, el miedo anclado en el espíritu humano desde miles de años. No sé si nos hará más divinos, pero contribuye a reirnos y hacer reír.

Por depronto, a mí me lo dejaron ya puesto desde el principio.

M. GILA.

Pilara dijo...

Está generalizada la risa, todos lo hacemos ante situaciones cómicas que provocan hilaridad.
Hay personas de risa fácil y hay otros que se toman tan en serio que rozan el ridiculo porque son incapaces de reirse de ellos mismos.
La risa tiene que ser algo bueno. Últimanente algunos estudiosos se preocupan de demostrar científicamente las bondades de la risoterapia a nivel físico y psiquico, aunque ya lo dijo Leonardo Da Vinci que si es posible se debe hacer reir hasta a los muertos.
El humor, es otra cosa, es más selectivo. Te hace "relativizarte" dentro del grupo. Es una señal muy sutil de inteligencia. Se puede demostrar un fino humorismo en situaciones muy penosas y eso es lo que libera nuestra mente y la hace superar momentos amargos o de marcada dificultad.

W. Churchill, que por lo visto no tenia un pelo de tonto, decía que la imaginación consuela a los hombres de lo que no pueden ser. El humor los consuela de lo que son.

Un fuerte abrazo.

esca dijo...

Hola a todos.
De mas pequeño recuerdo que me preguntaban que ¿con que tal humor me levantaba? creo que el humor lo hemos ligado a la diversion pero no es a sí,es un estado de animo que trasmitimos inconscientemente a los demas y los demas lo perciben ,
"Estar de buen humor"no es lo mismo que "Levantarse con "un humor de perros" los dos son humores y los dos son estados de animo ,otra cosa es cual elegir como compañia,
Bueno pero ahora lo que se lleva es "estar de mal rrollo" o "buen rollito para todos" ,que esto ultimo es lo que os desea ..Esca

Alkaest dijo...

¡Tertuliano, Cipriano y Juan Crisóstomo! Vaya tres patas para un banco. Afortunadamente, pocos hicieron caso de esos "tres tristes teólogos".
El humor y la risa no fueron extirpados de la sociedad medieval, al contrario, el pueblo llano, como siempre, supo utilizarla por encima de censuras y prohibiciones, para desenmascarar a los fariseos de todo pelaje, religiosos o laicos.
Y para superar, conservando un mínimo de cordura, los tiempos duros y difíciles que les tocaron vivir.
Porque el humor, no sólo nos consuela de lo que somos, sino que al reirnos de nosotros mismos nos redime de las contradicciones propias de nuestra naturaleza.

En eso, es de admirar la corriente musulmana de los sufís, quienes mediante el humor, aparentemente absurdo, ponen en evidencia las miserias, trampas y sofismas del ser humano, religioso o laico.

"-Los verdaderos devotos llevan barba -decía el imam a su auditorio-, ¡Mostradme una barba espesa y brillante y yo os mostraré a un verdadero creyente!
-Mi cabra tiene una barba más espesa y larga que la tuya -contestó Nasrudín- ¿Significa eso que es mejor musulmán que tú?".

Salud y fraternidad.

La Dame Masquée dijo...

Ay pero que blogs bonitos tienes!

Gracias por la visita. Te enlazo para seguir pasando.

Un saludo

Gildo dijo...

Me cuesta un poco asimilar tus trascendentales articulos, quiza por que soy totalmente profano en la materia.
Aunque en este, creo que gracias a la risa vivimos más años.
Salud y suerte.

Anderea dijo...

Había hecho yo un comentario largo y divertido, y va y ¡zas!: se me desconecta el portátil.

En síntesis:

Me gustan las fotos de la columna lateral porque sonrío con ellas, tipo pez, por simpatía.

Reirse es un placer divino: durante y después.

Gracias a Syr (por aquello de Gila). Voy a comenzar a hacerle encargos a mi sentido del humor por teléfono, a ver si de esa manera ortopédica me conecto más veces con él, pierdo un poco de miedo y voy aniquilando la losa ésta de sentimiento trágico de la vida que me acompaña desde hace tantísimo tiempo. Al menos desde que me enseñaron aquello del "valle de lágrimas".

Gracias por esta entrada tan oportuna para mí y para el momento social.

Me llevo otra imagen, además de la del teléfono: todos y todas vestidas de vulgo-sabio medieval riendo, bailando...

KALMA dijo...

Hola! Te felicito por tus blog ¡Muy buenos! Y estamos de acuerdo "El sentido del humor, la única cualidad divina del ser humano". Saludos.

Pilar Moreno Wallace dijo...

Tienes dos premios en:

http://uxa-y-belitseri.blogspot.com/

carmina dijo...

Hace tiempo, me llego una pequeña estampa, de Santa Maria del Buen Humor, me hizo gracia y la guarde.
al ver tu entrada, investigue sobre ella, y he encontrado una oracion que hizo Monseñor Damian Iguacen Borau, esta es muy larga,
pero te copio unas frases de ella que me han hecho pensar.Necesito humor para seguirte,para creer en tus Bienaventuranzas,
para amar, perdonar a todos.
necesito fuertes dosis, de buen humor,para ser sal,luz y fermento,
en este puñetero mundo,entre gente
incordiante e inaguantable....

yo creo que necesitamos el buen humor para todo. besos carmina

siroco dijo...

Acudo por vez primera a tu blog donde realmente he quedado impresionado por su calidad. Solo he disfrutado de la última entrada aunque lo apunto para visitarlo más detenidamente. Me parece el comentario sobre la categoría divina del humor realmente bueno.

Gracias a Pilar Moreno Wallace por enseñarme ésta bitácora tan saludable y románica. Hijo como soy de cántabro me siento atraído por el románico aunque el maravilloso sol del Sur haya derramado sobre mi piel el jazmín y el azahar de Málaga.

¡Fuera los malhumores!

Un saludo a todos

medianoche dijo...

No sé como llegue… pero me gusta lo que encontré.

Saludos

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