07 diciembre 2014

Hazte un arca


Quiero revelarte algo que no se ha explicado nunca, un secreto de los dioses: 




En la antigua ciudad de Shuruppak, que tú conoces y que está situada en la ribera del Eufrátes, los grandes dioses decidieron desatar un gran diluvio. Uno de ellos, el dios Ea, me contó la decisión: "Morador de Shuruppak, escucha! Destruye tu casa, construye un arca, abandona la riqueza y busca la vida! Reúne en ella todas las semillas de la vida. Harás así las dimensiones: 30 será su anchura igual que su longitud, lo techarás con el Apsu."

Al séptimo día el arca quedó terminada. Yo lo distribuí en siete pisos. Hice subir a toda mi familia; hice subir a las bestias de los campos, a los animales de la estepa y a todos los artesanos, la cargué con todas las semillas de la vida que tenia. Entré en ella y clavé la entrada. Un mortal silencio avanzó por el cielo, sumiendo en tinieblas todo lo resplandeciente. Sopló el viento del diluvio aniquilando todo hálito de vida. El séptimo día la nave se detuvo en el monte Nisir. Hice salir una paloma; regresó, no había donde descansar. Después partió un cuervo, vio que las aguas habían disminuido, comió y no regresó. Entonces deje salir a todos a los cuatro vientos y ofrecí un sacrificio. Los dioses percibieron el dulce aroma y se apiñaron como moscas en torno al sacrificador.

Al ver que habia sobrevivido al cataclismo, los dioses tomaron una decisión. "Hasta ahora, Um-Napistim era de naturaleza humana, en adelante, él y su mujer serán como nosotros los dioses!" (Epopeya Gilgamesh, tablilla XI (14-194) 2000 aC) (1) 




Todos sabemos que esta misma hazaña la explican los textos bíblicos como la historia de Noé, cuya narración -con pequeñas variaciones-, evoca la misma vivencia. A
sí como el antiguo rey sumerio es advertido por su dios personal, Noé, es advertido por Jehová:

"Voy a arrojar sobre la tierra un diluvio que exterminará toda carne viviente bajo el cielo. Pero contigo haré yo mi alianza. Hazte un arca. Hazla así: la puerta la haces en un costado. En el arca entrarás con tu familia. De cada especie de aves, de ganado y de reptiles vendrán a ti por parejas para que conserven la vida. Recoge alimentos de toda clase para que a ti y a ellos os sirvan de comida."

Al séptimo día fueron rotas las fuentes del gran abismo y abiertas las cataratas de los cielos. Aquel mismo día entraron en el arca y el Señor cerró el arca por fuera. Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida sobre la tierra, murió. El mes séptimo reposó el arca sobre los montes Ararat. Partió un cuervo, el cual estuvo yendo y volviendo hasta que las aguas se secaron sobre la tierra. Partió luego una paloma y volvió trayendo una hoja de olivo. Todo lo que se mueve sobre la tierra según sus especies, salió del arca. Luego edificó Noé un altar a Jehová y ofreció holocausto. 

Al percibir Jehová olor grato, bendijo a Noé y a sus hijos: "Fructificad, multiplicaros y llenad la tierra". (A.T. Génesis 6-10) 





Es de suponer que tanto si somos creyentes como científicos o ambas cosas, damos por hecho que estas leyendas diluvianas obedecen a la descripción de algún legendario cataclismo que causó gran extinción en la tierra. Y tanto si lo vemos como producto de un castigo divino o de una arbitrariedad de la naturaleza, intuimos que, tras la lectura literal de estos textos, se encuentra, en el mensaje, otra visión más interiorizada, una visión que pertenece al mundo del alma, al mundo de lo incomprensible, que llamamos divino.

Percibimos que tras el concepto de destrucción hay la certeza de que para que nazca un mundo nuevo ha de desaparecer el antiguo y que, si conseguimos superar el transito, por muy duro que éste sea, un nuevo escenario de paz y armonía se abrirá ante nosotros, unificando e integrándonos en la luz de ese mundo nuevo que acaba de renacer.

Pero, cómo hacer para superar ese periodo oscuro, llegar a tierra firme, obtener el beneplácito de los dioses y no morir en el intento?

 
* "Hazte un arca!"  

Es posible que la mejor pista para descubrirlo nos la de brinde el propio vocablo.




La palabra hebrea que se traduce como arca (thebah), explica el humanista y traductor Fabre d'Olivet, en su obra "La Langue Hébraique Restituée", jamás ha significado una nave, en el sentido de un navío, como después se ha querido entender; sino una nave en el sentido de algo destinado a contener, a conservar una cosa.

Theba, es también el nombre simbólico que los egipcios daban a su ciudad sagrada, considerada como el asilo, el refugio, la morada de los Dioses. Para ellos también es la nave de Isis, el arca misteriosa, que, de una u otra manera, lleva siempre los destinos del Mundo, del que es símbolo.

La palabra arcaísmo, en su origen remoto, proviene del griego "arkhaïsmós". Su raíz, "arque", significa origen, principio, y es la que ha dado lugar, entre otras, a palabras como arca, que antiguamente significaba "ataúd, sepulcro" o "arquetipo" (idea pura, de la que las cosas existentes son copias imperfectas, según la filosofía platónica).


“Hazla así: la puerta la haces en un costado. 
Sus dimensiones 150 de largo, 50 de ancho y 30 de alto”(Génesis 6,18).



"Harás así las dimensiones: 30 será su anchura igual que su longitud, 
lo techarás con el Apsu." (Epopeya Gilgamesh)


Recalcando en la idea esencial del vocablo en latín: arca (cofre, sarcófago, ataúd), derivado de arceo (contener, encerrar, mantener alejado) y del griego arkeo (apartarse, proteger, resistir) vemos que, en sentido general, el Arca es asimilable a la matriz del universo o huevo órfico. Y en un sentido más restringido, es un vientre materno, una cavidad, un vaso cerrado que contiene todos los elementos que servirán para la restauración del mundo, y que son semillas en estado futuro. (René Guenón).


Según los textos bíblicos, esa arca "destinada a contener y a proteger una cosa", debe quedar totalmente cerrada una vez, ésta, se encuentre en su interior :"Entre en ella y clavé la entrada" "el Señor cerró el arca por fuera"  Por otro lado, los textos diluvianos recalcan insistentemente en el número místico asociado a la perfección, el siete, ya sea utilizándolo como un tiempo completado o como medio de reestructurar un espacio interior: "Al séptimo día el arca quedo terminada. Yo la distribuí en siete pisos", "de cada animal puro toma 7 parejas"  "Al mes séptimo reposó el arca sobre los montes de Ararat", "al llegar el séptimo día envié y solté una paloma".




En definitiva, los textos nos hablan de siete elementos, siete componentes, siete cuerpos o fundamentos englobados en un vaso impenetrable, cada uno en su medida, a la espera del tiempo apropiado para su manifestación


El libro de los siete sellos, libro cerrado que nadie, 
excepto el Hijo de Dios al final de los tiempos puede abrir.


"es un vientre materno, una cavidad, un vaso cerrado" 



Quiero revelarte algo que no se ha explicado nunca, un secreto de los dioses:

Nuestra Arca es un recipiente hermético que se ha construido para conservar y proteger ciertos elementos que están destinados a perdurar en un intervalo transitorio de dos ciclos distintos o enfrentados: entre el de la destrucción de un modelo de existencia y el de la renovación de otro. 



"algo destinado a contener, a conservar una cosa",
con siete cuerpos o fundamentos en su interior.

Nunca un secreto se ha revelado con tal claridad.


Bibliografía:





Salud y románico




"Así también, al comienzo,

cuando murieron los orgullosos gigantes, 

la esperanza del mundo se refugió en una balsa que, 

conducida por tu mano, 

dejó al mundo la semilla de una nueva humanidad.


Bendita la madera que se usa rectamente! "  

(Sabiduría, 14:6)

 

4 comentarios:

KALMA dijo...

Hola! Había oído hablar de la "construcción" de un arca pero ni por asomo vaticinaba esto, creerme, hay trabajos de investigación con menos base y menos riqueza que este. Ni que decir tiene que no tenía ni idea de la existencia de Um-Napistim, sí de Noe, tan siquiera me había planteado la diferencia entre barca y arca y eso, que siempre el arca lo imaginaba como una almendra.
Una entrada que da bastante que pensar, incluso a alguno le puede inspirar. Gracias por mostrarme la vida de Noe desde otra lectura. Besos.

Ray dijo...

Bellísimo artículo, amigos, tanto por lo que dice como por lo que evoca. En concreto, y como filólogo, me ha encantado la reflexión sobre el origen de la palabra "arca"; el brillo de lo visible suele hacer olvidar que las raíces (y no solo de las palabras) son las que sustentan lo demás.

Gracias por este secreto regalo de los dioses: espero que ellos también sean generosos con vosotros.

Un abrazo.

Consuelo Escribano Velasco dijo...

Magnífico. Conozco la leyenda de Gilgamesh e incluso las enormes inundaciones de los ríos del creciente fértil que dieron origen a estas leyendas. Abraham procedía de la ciudad de Ur, lo que cierra el círculo, pero jamás leí nada sobre el arca y este concepto que exponeís. Gracias, me parece muy interesante

chis dijo...

Qué profundo interés despierta esta entrada !
Arca salvífica, protectora renovadora, de tránsito, arca interior...
Qué bien expresado está: necesitamos un arca ! Sabremos y nos atreveremos a construirla o a reconocerla ?
Un fuerte abrazo, enhorabuena y gracias por compartirlo.
Feliz Navidad!

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