sábado 12 de julio de 2008

El elefante



En nuestra andadura románica, hemos compartido momentos muy especiales, quizá uno de ellos fuese éste:

Pese a lo infrecuente en nuestro románico, por desconocido faunísticamente, la representación de la imagen del elefante encierra una simbología de rica polisemia. También un fuerte componente como emblema cristológico. ¿Lo hablamos?


En la anterior imagen sólo se conserva intacta la parte superior del animal, el cual parece cargar con una especie de cuba llena de uva o fruto similar, quizá coincide con la creencia que a este animal se le podía emborrachar con uvas o moras para que así adquiriese mayor arrojo en la batalla, como se expresa en el Libro de los Macabeos: “ Los elefantes, a los que habían emborrachado con zumo de uvas y moras, para excitarlos en la pelea...”
El elefante sosteniendo una gran cuba rellena de uva. Isaías, 63 : " Aquél que sólo pisa el lagar".

La cruz de Cristo identificada con el lagar bíblico y con la idea de Dios vengador apocalíptico (Apocalipsis, 14-18) comenzó por representar a Cristo viticultor pisando las uvas en la cuba.

Posteriormente, se asimiló el cuerpo del Redentor a un racimo de uvas y, finalmente, por activa y por pasiva, pisando o pisado, se le asimiló al lagar o racimo: torcular et brotus.



Siguiendo a San Isidoro, el elefante con castillete está en relación con la fuerza del animal y el servicio que presta a los guerreros que se ocultan dentro de él. …
De hecho, la fortaleza militar que suponían dejó de tener interés por razones logísticas y de manejo en situaciones críticas dada la forma de asustarse estos animales

El elefante, también puede relacionarse con la Castidad y con el Bautismo, ya que este animal pare a sus crías dentro del agua para protegerlas de las serpientes, idea que recoge asimismo San Isidoro (Etimologías, Cap. XII, 2-16) al decir: “ Cuando paren, colocan a sus crías en el agua o en alguna isla a causa de las serpientes, sus enemigos naturales, pues los estrangulan enroscándolos con sus anillos”.




En San Baudelio de Berlanga, se le representa portando sobre su dorso un castillo, alegoría de las enfermedades, miserias que se han de soportar en el curso de la vida terrenal y del peso de los pecados.

También tiene su alusión como animal cosmológico, sus cuatro patas simulan los cuatro pilares que sirven de soporte al cosmos, representado así mismo por su gran cuerpo redondeado.

Por otra parte, es símbolo de Humildad, se asocia a la figura de Cristo, que se convirtió en el más pequeño y obediente de los humanos hasta asumir su propia muerte.



Aunque como todos, no todo han de ser virtudes las que transmite el elefante que también tienen su punto débil, esos grandes y virtuosos animales, confiados de su fuerza son muy vulnerables al tropezar, ya que por lo visto no saben levantarse cuando caen. Grave, gravísimo problema. Esta debilidad es aprovechada por los cazadores, que para atrapar más fácilmente al elefante, sierran el árbol en que suele apoyarse para descansar, de manera que cuando esto ocurre, el tronco cede, cayendo el elefante al suelo y quedando indefenso ante sus agresores.

Lo que podemos relacionar en un contexto simbólico y de manera alegórica en qué no debemos apoyarnos sólo en nuestras propias creencias de la verdad absoluta, ya que si estas ceden, quedaremos tan hundidos que no sabremos levantarnos. Supongo que todos estaremos de acuerdo en que lo que da valor a una persona es su capacidad de haber aprendido a levantarse y seguir el camino cada vez que tropieza y cae, no?






Otra alusión simbólica, asocia al gran elefante y su compañera con la personificación de Adán y Eva, pues mientras fueron virtuosos, es decir obedientes al Señor, antes de su prevaricación, no conocieron el coito ni tuvieron idea siquiera de su unión carnal; pero cuando la mujer comió del fruto del árbol ( la mandrágora espiritual) y dio de comer de él a su compañero, quedó grávida de males. A causa de ello tuvieron que salir del Paraíso.


Simbolizaría pues, la necesidad de la venida de Cristo-Redentor, como nuevo Adán, para salvar la humanidad.



...Vuelvo atrás desde el cementerio de los elefantes para ofrecerte una simbología única hasta el momento y cierta. Quizá es la más cierta de todas, es una breve recopilación entre la mitología y los padres de la iglesia que ha sintetizado un experto amigo al que aprecio. ...como sé que lo vas a entender..


...ES EL MAS GRANDE DE TODOS, le gusta apagar fuegos, sabe sacarse una flecha cuando se la clavan, venera a los más antiguos de su manada a la que es fiel , hay más..., quieres?

Posee una arma de defensa y de ataque forjada en su propia naturaleza con un material que es codiciado... El marfil, al cual relacionan con la Verdad y con la Pureza por su color blanco.


...Donde habré visto yo alguien con estas actitudes?


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Salud y románico

9 comentarios:

syr dijo...

Y siendo todo ello cierto, querida amiga, no seamos nunca Elefante. Quizá porque se le asignó el prototipo de la Gran Memoria.

Y es que, en la antigüedad, se le domesticó desde su nacimiento, atando, con una gruesa cuerda, una de sus patas a una estaca. La inmadurez y la falta de fuerza hacía vanos sus intentos por desasirse. Así, creció en la creencia de que serían baldíos cuantos esfuerzos prodigara para liberarse, por lo que aún siendo la más poderosa y temible arma de guerra de todos los ejércitos de los imperios colonizadores, tan pronto se rodeada su pata con una cuerda, perdía todo su furor y fortaleza para entregarse, resignado, al sometimiento de la frágil estaca. ¡ Tanta era la memoria de los fracasados intentos...¡

Sin embargo, ahora, tú y yo sabemos que la vida se puede vivir porque ni el dolor ni los fracasos se acumulan, sino que son lecciones de las que se aprende y se revelan como un poderoso mecanismo de defensa.

La experiencia y el crecimiento personal confieren la fortaleza necesaria para poder romper ataduras que te vinculan a las estacas cotidinas terrenales y, trascendiendo, hacernos sentir libres.

¡ PODEMOS¡

pallaferro dijo...

De la misma manera que las diversas religiones han aprovechado el simbolismo de los animales para alegorizar virtudes y pecados, la tradición fabulística ha atribuido también cualidades a diversos animales. Así, las moralejas de sus fábulas han pretendido modelar también el comportamiento humano, identificando animales y virtudes.

Pero hay una virtud de virtudes. Que, a mi entender, es atribuida subliminalmente al hombre. Y es el mantener un buen equilibrio en la posesión de las demás virtudes. Las del elefante, del asno, del león, del zorro...

Qué animal, sino el ser humano, puede albergar la templanza?

BARUK dijo...

Inmejorables reflexiones...

...fortaleza y templanza, sólo nos queda la prudencia y TRIUNFAREMOS!

entonces seremos como el "elefante", que con prudencia escoge los frutos que lo alimentan, con templanza escoge la ruta adecuada a seguir y con fortaleza escoge el momento y el lugar para morir.

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ArtuROM dijo...

Hola, Baruk. Enhorabuena por tu elefantística entrada, es muy interesante lo que comentas. Por ello, he decidido estrenarme en tu blog y hacer un pequeño comentario.

Resulta que hace unos días descubrí un caso en el que aparece este virtuoso animal pero, eso sí, en unas circunstancias peculiares. El ejemplo del que hablo se encuentra en un capitel interior del ábside de la iglesia S. Andrés (Ávila). Allí podemos apreciar un elefante acosado, en palabras de Margarita Da Vila, "por un dragón semejante a un basilisco".

Según la misma autora, "tal morfología se justifica por el aspecto que en las Etimologías se le atribuye, dotado de cresta y con tanta fuerza en la cola que "ni siquiera el elefante, a pesar de su magnitud, está a salvo del dragón: éste se esconde al acecho cerca de los caminos por los que suelen transitar los elefantes, y se enrosca en sus patas hasta hacerlos perecer por asfixia". Esta historia, ya conocida por Plinio el Viejo y Solino, se repite en el Hexaemeron de San Ambrosio, pasando, apenas sin variación, a los diversos bestiarios latinos y franceses" (citas tomadas de su artículo "Motivos del bestiario en la escultura románica abulense", en Cuadernos de Arte e Iconografía, Tomo II - 3, 1989).

Así que habremos de tener mucho cuidado en nuestro paquidérmico camino con los dragones que se nos puedan cruzar, je, je. (Lo siento. Adjuntaría la imagen, pero no puedo hacerlo).

Por cierto, Baruk, ¿podrías decirme a qué iglesia pertenece la quinta imagen que adjuntas con el texto? (justo, y si no me equivoco, entre la pintura de S. Baudelio y el capitel interior de S. Millán de Segovia). Tengo gran curiosidad, pues acabo de verla y no consigo ubicarla. A ver si me puedes echar un cable (y gracias de antemano).

Un saludo.

syr dijo...

Bienvenido y gracias por esa aportación tan original, Arturo, pues no en vano siempre se contrapuso al dragón como el enemigo acérrimo de nuestro humilde Elefante. Hasta tal punto que es archiconocido el pasaje de la guerra a muerte entre el uno y el otro tal y como aparece recogido en el Bestiario Medieval de Malachaverría (Ed. Siruela, Madrid) y que la simbología románica aprovechó para contraponer el mensaje providente de Jesús para con sus hijos de la Iglesia a fin de preservarlos del ataque del diablo, pues como aquél, vigilará a su esposa y ahuyentará a los depredadores mientras su hembra da a luz a sus crías sumergida en las aguas hasta las ubres. Es una imagen, que luego se extrapolará para asignarla a los dones bautismales.

Bonita imagen que viene al pelo en estas épocas de canícula cuando la mayoría preparamos el bañador.

Sin embargo, a mí vuelve a sugerirme una desproporcionada valoración de la mesura de un animal que, pese a su templanza, es capaz de enfrentarse a muerte con un dragón y huye despavorido ante la presencia de un insignificante ratón.

Quizá sea un problema de autoestima.

BARUK dijo...
El autor ha eliminado esta entrada.
BARUK dijo...

ArtuRom, creo que para poder ubicar ese elefante tendrás que pasarte por la Catalonia..., en concreto, por la iglesia de Santa María en el pueblo leridano de Agramunt.

Su portalada del s. XIII, es espectacular, esta repleta de minuciosos dibujos y calados arabescos, figuras geométricas, lazos, personajes, animales fabulosos, temas historiados...

Fui expreso a visitarla buscando ese elefante, y no veas lo me costó localizarlo! Estaba escondidito, justo en el lindel de la entrada!!


Oye Syr, esto ultimo que has añadido del bestiario, aún no me lo habías dicho!!

Estaría muy bien ver esa imagen de Avila del elefante acosado, quizá se trate de una treta para engañar al enemigo..., no?


Salud y románico

ArtuROM dijo...

Hola de nuevo.

Perdonad mi tardanza, pero llevo desde el miércoles en el pueblo de mi padre, perdido por la Alcarria más profunda, sin cobertura y, por supuesto, sin Internet. Eso sí, he aprovechado la ocasión para visitar algunas cosillas (románicas, claro) que tenía pendientes por ahí, jeje.

Muchas gracias por la información, Baruk... Aún tengo pendiente conocer poco a poco el románico catalán, así que es normal que no ubicara al elefantillo, pues nunca he andado por allí, jeje.

Syr, igualmente gracias por tu bienvenida al blog; además, tomo nota de lo que comentas.

Por cierto, esta tarde respondo a lo que me comentaste por e-mail, Baruk. Acabo de verlo ahora mismito...

Un saludo :)

Alkaest dijo...

Hablando del elefante, dice Pierre de Beauvais: "Cuando llega el tiempo en que el macho siente deseos de procrear, se dirige hacia oriente con su hembra, cerca del Paraíso donde nació Adán. Allí crece un árbol llamado mandrágora. La hembra es la primera en comer el fruto del árbol, luego le da al macho para que también coma. Tan pronto come, se unen los dos e inmediatamente la hembra concibe".
Y según la versión latina del Fisiologus: "El gran elefante y su compañera personifican a Adán y Eva. Pues mientras fueron virtuosos, antes de su prevaricación, no conocieron el coito, ni tuvieron idea siquiera de su unión carnal; pero cuando la mujer comió el fruto del árbol (la mandrágora espiritual)y dió a comer de él a su marido, quedó grávida de males".
Curiosa comparación... muy curiosa. -Sin entrar en el "odio divino" y de sus reprimidos seguidores hacia las relaciones sexuales-. Pero lo más curioso es que descubrimos la personalidad de la fruta prohibida: no era una manzana, ¡era una afrodisíaca mandrágora! ¡Chúpate esa...!

Salud y fraternidad.